Especie 08. Coryphaena hippurus
Pesca de dorado (mahi mahi) en Canarias
El pez más espectacular de estas aguas a la vista, y uno de los más fáciles de encontrar si sabes qué buscar: cualquier cosa que flote en la superficie.
La especie
Aquí se le llama dorado. Llampuga le dicen en Baleares, y mahi mahi fuera de España. Vive pegado a la estructura flotante: un palé, una boya, un tronco a la deriva. Debajo se refugian peces pequeños y calamares, y donde hay eso hay dorados. Buscarlos es, en buena parte, buscar objetos flotantes.
La mayor parte de nuestras capturas se dan en verano, en las mismas jornadas de altura en las que buscamos marlín azul y peto. En invierno se acercan a costa, sobre todo en Fuerteventura, Lanzarote y Gran Canaria, donde dan muy buen spinning con equipo ligero.
El dorado es inconfundible: frente roma, una aleta dorsal que recorre casi todo el lomo y unos colores que estallan en verde y oro cuando el pez está excitado y se apagan a los pocos minutos de morir.
Crece extraordinariamente rápido y vive poco, y por eso es de los peces que uno se puede llevar con la conciencia tranquila.
Se pega a lo que flote como si le fuera la vida en ello: líneas de algas, maderas a la deriva, cualquier cosa que dé sombra.
Dónde
Dónde buscarlo
En superficie, cerca de cualquier cosa que flote. Un solo tablón a la deriva puede tener una docena de peces debajo, y una línea de algas muchos más.
Con el dorado, llevar los ojos abiertos da más peces que toda la electrónica del barco.
Mejores islas para esta especie
Cómo la pescamos
Cómo lo pescamos
Llegar sin ruido, tirar al borde del objeto y no encima de él, y dejar el pez clavado dentro del agua: la mancha se queda con él, y eso convierte un pez en varios.
Equipo ligero de principio a fin. Sacar un dorado con una caña gorda es desperdiciar un buen pez.
Una jornada de marlín que acaba siendo de dorado
Es la especie que te cambia el plan, y para bien. Sales a por marlín azul o peto, te encuentras un palé a la deriva con cincuenta dorados debajo, y la jornada se convierte en otra cosa.
Cuando damos con una concentración activa las picadas se suceden, y con equipo de 20 libras, un pez mediano ya te da guerra de verdad: los saltos, los cambios de dirección, las aceleraciones. Es lo más divertido que se puede hacer aquí con equipo ligero.
Y tiene una utilidad práctica: en una jornada de marlín, los dorados pequeños sirven como carnada muerta para bait & switch. Especies distintas, mismo ecosistema, una sola estrategia.
Para nada de esto hace falta experiencia. La tripulación acompaña paso a paso a quien empieza, y ayuda al pescador hecho a afinar técnica, elección de equipo y presentación del señuelo o la carnada, que con equipo ligero es casi toda la diferencia.
Análisis oceánico
Condiciones que buscamos
Agua superficial cálida y cualquier cosa que la concentre: líneas de corriente, líneas de algas y restos flotantes. Es la única especie donde la superficie te lo cuenta casi todo.
Preguntas
Sobre el dorado
¿Es buen pez para alguien que empieza?
El mejor de aquí. Entra bien, pelea de maravilla con equipo ligero y no exige el esfuerzo físico de un atún.
¿Os los quedáis?
Dentro de límites razonables, sí. El dorado crece rápido y está entre los peces más sostenibles que capturamos.
No esperamos al pez. Lo seguimos.
Reserva una jornada de dorado
Mándanos tus fechas y qué te gustaría pescar. Te decimos de frente qué se suele dar por aquí en esas semanas y con qué te puedes encontrar.