Oferta 2026Siete días de charter privado a 1.000 € la jornada, en vez de 1.500. Ver la oferta

Análisis oceánico

Las condiciones oceánicas y cómo las leemos

El mar de una semana no se parece al de la anterior. Cambia la temperatura, cambian las corrientes, cambia dónde hay comida, y con eso cambia dónde está el pez. Lo que sigue es lo que miramos antes de decidir por dónde empezamos.

Mar abierto y costa en Canarias con la primera luz
El océano cambia constantemente.

La temperatura del agua y sus frentes

Un dato aislado de temperatura no dice gran cosa. Lo que buscamos es el frente: la línea donde se tocan dos masas de agua a distinta temperatura. Ahí se junta el alimento, y detrás del alimento viene el depredador. Una superficie toda igual, por muy buena temperatura que marque, suele dar menos pescado.

Corrientes superficiales y profundas

Miramos las corrientes de superficie y, cuando hay datos, las de más abajo. Lo que interesa es dónde chocan, dónde giran y dónde se frenan, porque ahí la corriente deja de repartir el alimento y lo retiene. Un remolino que aguanta unos días acaba juntando carnada, y detrás va el que se la come.

El fitoplancton, que es donde empieza todo

El fitoplancton es el principio de toda la cadena, así que mirar dónde se concentra es mirar dónde puede haber vida. También miramos lo turbia que está el agua. El agua más azul y más bonita de la foto es muchas veces la más vacía.

Los afloramientos, o dónde sube el agua fría

Un afloramiento es agua fría que sube desde el fondo cargada de alimento, y eso dispara la vida de la zona. Por sí solo no significa nada. Cuando coincide con un frente o con un buen veril, entonces sí merece la pena acercarse a mirar.

El fondo y lo que hay debajo

El fondo manda más de lo que la gente cree. Un veril, que es donde el fondo se cae de golpe, o un cañón, un escalón o una baja, son sitios por donde el pez pasa o donde se para a comer, y cada especie tiene los suyos. Por eso no se busca sobre un mapa liso, se busca sobre el fondo.

Meteorología

Antes de salir miramos el viento y cómo va a evolucionar durante el día, la mar de fondo y la presión. Sirve para saber si una zona es segura y si se va a poder pescar cómodo, pero también dice bastante del pez: con según qué condiciones las aves dejan de trabajar, la carnada se hunde y arriba no pasa nada.

No esperamos al pez. Lo seguimos.

Dinos cuándo vienes

Mándanos tus fechas y qué te gustaría pescar. Te decimos de frente qué se suele dar por aquí en esas semanas y con qué te puedes encontrar.