Técnica 03
Jigging vertical en Canarias
Recto abajo, recto arriba, y una picada que se siente como si le hubieran dado una patada a la caña. El jigging es lo más duro de brazos que hacemos, y lo que salva la jornada cuando no entra nada más.
Qué es el jigging vertical
Dejamos caer hasta el fondo un jig, que es una plomada alargada de metal con forma de pez y anzuelos en la cabeza, y lo subimos a tirones de caña acompañados de vueltas de carrete. Ahí abajo eso parece un pez tocado subiendo, y eso ningún depredador lo deja pasar.
Todo está en el ritmo que le des. Si vas muy lento no entra nada, y si vas muy rápido te revientas en diez minutos.
Cuándo y por qué
Cuándo y por qué lo usamos aquí
En invierno el jigging es lo que nos saca las jornadas, y también cualquier día en que el azul esté vacío. El pecio y el fondo duro siempre guardan pez, esté la superficie como esté.
Y es la técnica del que quiere trabajarse el pez en vez de esperarlo sentado.
Aparejo
Equipo y montaje
Cañas de jigging cortas y con nervio, carretes rápidos y freno de verdad. La línea madre va trenzada, que no da de sí, y por eso la picada te llega entera a las manos.
El peso del jig lo manda la corriente más que el fondo que tengas debajo. Si aprieta la corriente subimos de peso para caer rectos, porque en cuanto la línea deja de caer a plomo y se va abriendo, ya no estás pescando.
A bordo
Cómo se vive a bordo
Se trabaja duro y en series cortas. Diez minutos de jigging cansan como una hora de gimnasio, y a la mayoría le sobra con media jornada.
Y te lo paga en el momento: la picada es brutal y no hay forma de confundirla, y te pilla con la caña en la mano, no en el portacañas.
No esperamos al pez. Lo seguimos.
Dinos cuándo vienes
Mándanos tus fechas y qué te gustaría pescar. Te decimos de frente qué se suele dar por aquí en esas semanas y con qué te puedes encontrar.