Técnica 01
Curricán de altura en Canarias
La técnica que peina el agua hasta dar con el pez. Detrás del barco montamos algo que desde abajo parece una manchita de carnada huyendo de lo que la persigue, y eso es lo que sube al marlín.
Qué es el curricán de altura
Arrastramos un abanico de señuelos y cebos por donde sabemos que hay pez, a entre seis y nueve nudos. Cada línea lleva su distancia y su sitio dentro de la estela: unas en el agua limpia, detrás del burbujeo de las hélices; otras metidas en la propia turbulencia; y alguna muy atrás, para el pez desconfiado que solo entra lejos del barco. Nada va puesto al azar.
La estela hace medio trabajo. El burbujeo levanta espuma y ruido que desde abajo parece un banco de carnada al que están comiendo, y los señuelos son los que rematan el engaño.
Cuándo y por qué
Cuándo y por qué la usamos aquí
El curricán es con lo que salimos casi siempre que buscamos peces pico, y también los días en que todavía no sabemos dónde anda el pez. Nos deja peinar un tramo largo del veril, que es el escalón donde el fondo se cae de golpe, e ir leyendo el agua sobre la marcha.
Aquí el agua buena suele ser una franja estrecha: un frente que se pega a una profundidad concreta. Seguirla en vez de cruzarla es lo que hace que un buen pronóstico acabe en una picada.
Especies objetivo
Qué capturamos al curricán
Aparejo
Equipo y montaje
El equipo se elige por el pez que buscamos, ni más grueso ni más fino. Para marlín azul montamos equipos de 80 libras, y para marlín blanco y atún, de 30 a 50. Si andamos por donde hay peto, ponemos un tramo de cable de acero, porque el peto corta un bajo de nailon de un mordisco.
Cuando la idea es devolver el pez al agua, cebo con anzuelo circular siempre. Clavan en la comisura de la boca y no en el estómago, y así el pez se va entero.
A bordo
Cómo se vive a bordo
Tramos largos de calma y después cuatro segundos de caos. Cuando sube un pez, cada uno tiene su tarea: uno recoge líneas, otro maneja los teasers, que son los señuelos sin anzuelo que traen al pez hasta el barco, y otro te pone la caña en las manos.
No hace falta experiencia. Solo que hagas caso durante los diez segundos que importan.
No esperamos al pez. Lo seguimos.
Dinos cuándo vienes
Mándanos tus fechas y qué te gustaría pescar. Te decimos de frente qué se suele dar por aquí en esas semanas y con qué te puedes encontrar.